En este apartado analizaremos los factores que han permitido la apertura
en las políticas que nos permiten comprender el papel en lo general y lo
particular del papel del estado en la relegación de sus funciones desarrollando
el concepto de apropiación que para la presente investigación se deriva de los
bienes se deriva del latín bearse, que significa causar felicidad. Los bienes
son todas aquellas cosas y derechos que pueden objeto de comercio y
prestar alguna utilidad al hombre.
Desde un punto de vista jurídico, la ley entiende
por bien todo aquello que pueda ser objeto de apropiación. Este significado es
distinto del económico, pues en este sentido, bien es todo aquello que pueda
ser útil al hombre. Por tanto, aquellos bienes que no puedan ser objeto de
apropiación, aun cuando sean útiles para el hombre, no lo
serán desde el punto de vista jurídico.
En derecho se dice que son objeto de apropiación todos los bienes que no están excluidos del comercio. Es decir, lo definimos como el poder directo e inmediato sobre un objeto o bien, por la que se atribuye a su titular la capacidad de disponer del mismo, sin más limitaciones que las que imponga la ley. La apropiación de obligaciones es el derecho de propiedad que el Estado cede a particulares y está constituido por todos los bienes nacionales susceptibles de privación, explotación financiera, mercantilización y lucro en beneficio de particulares.
En derecho se dice que son objeto de apropiación todos los bienes que no están excluidos del comercio. Es decir, lo definimos como el poder directo e inmediato sobre un objeto o bien, por la que se atribuye a su titular la capacidad de disponer del mismo, sin más limitaciones que las que imponga la ley. La apropiación de obligaciones es el derecho de propiedad que el Estado cede a particulares y está constituido por todos los bienes nacionales susceptibles de privación, explotación financiera, mercantilización y lucro en beneficio de particulares.
Esta apropiación en el país se inició históricamente en los años 30´s
con la instauración posterior del modo de sustitución de importaciones y la
reafirmación de la burguesía nacional en esta fase con sus debidas etapas
históricas que forman parte de un patrón de acumulación[1] para
explicar a qué se refiere este concepto retomaremos el análisis que realizó
José Valenzuela Fierro sobre el patrón de acumulación, el cuál menciona que es
una forma históricamente delimitada de la reproducción capitalista, lo cual
supone una unidad específica entre dos formas específicas de acumulación:
producción[2] y
realización del plusvalía, la fase que actualmente se vive en el mundo del
neoliberalismo, que estudiado cabalmente se traduce mejor dicho en un
liberalismo económico[3] político
y consiste en una serie de reformas estructuradas a través de las cuales el
gran capital intenta resolver las crisis, debido a que el antiguo patrón de
acumulación iba perdiendo vigencia y complicaba la reproducción del capital,
estructuralmente se produjeron modelos donde el capital privado limitaba la participación del Estado dichas
ordenaciones no se dieron en un contexto nacional tuvieron su origen en los intereses económicos que tienen
los grandes capitales trasnacionales es que siempre se imponen en México
ciertas medidas que son promovidas por los organismos internacionales como, el
Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización para la Cooperación y
Desarrollo Económico, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. En
el libro la Universidad necesaria en el siglo XXI Pablo González Casanova
expresa:
“La privatización del sector público en México y el
mundo es un proyecto neoliberal del complejo de macroempresas trasnacionales de
la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), a los cuales
encabeza Estados Unidos.”
Partimos de resaltar la idea de que la creación de infraestructura,
espacio público y servicios, como parte del proyecto de globalización no varían
a las de cualquier otra industria o producto. Una de las ideas en torno a las
cuales se desarrolla el planteamiento de González Casanova es precisamente ese
bucle productivo en el que se mueve el sector público, se esboza desde los
intereses de las empresas privadas que, se favorecen del sistema que funciona para
su beneficio. Entonces, conceptos naturalizados como mejora económica, la
funcionalidad y mejora en servicios o el bienestar de la población, funcionan
en tanto se engranan a ese bucle del sistema productivo.
Según el artículo “Inversión Social del sector Privado, Visión General”
del Banco Mundial, para comprender esto de la inversión social del sector
privado, consideremos que las inversiones sociales abarcan el rango de
actividades de desarrollo social emprendidas por privados, para maximizar los
beneficios sociales y económicos de sus operaciones. Como tal estas inversiones
generalmente ayudan a compensar cualquier impacto negativo, pero a la vez
pueden resaltar los aspectos positivos sociales, económicos y políticos de su
actividad. Es frecuente el medio por el cual las empresas, amplíen las
contribuciones a las comunidades y sociedades donde ellos operan y contribuyen
a satisfacer algunas expectativas locales. Nos aclaran que, desde una
perspectiva corporativa, las inversiones sociales son un importante componente
de la apropiación de obligaciones antes gubernamentales y pueden también traer
el beneficio de una buena popularidad. Las inversiones sociales frecuentemente
buscan incrementar los niveles de capital productivo humano, social, y político.
Siguiendo esta lógica del establecimiento de este nuevo modelo y la adopción de
reformas en los distintos países de América Latina, se puede decir que se dio
origen a la introducción de la participación privada en proyectos públicos,
cuya primicia era la respuesta del Gobierno para enfrentar la mejora en la
calidad y eficiencia de los servicios públicos.
De acuerdo con el Doctor Omar Guerrero Orozco (2003), se representa el
fin del distanciamiento entre la economía y la política lo cual se puede
percibir a través de conceptos fundamentales como lo son: orientación al
cliente, licitación, competencia, concesión y mercado. Donde la orientación al
cliente identifica los fundamentos neoliberales de la nueva generación publica
de servicios, partiendo del problema de tener que financiar los servicios
brindados por el estado benefactor cómo: salud, cultura, educación, seguridad,
entre otros con cargo al erario, de esta manera abordaremos la intervención de recursos
privados en la generación de espacios públicos.[4]
[1]
El neoliberalismo es un patrón de acumulación y
reproducción de capital que garantiza altísima concentración y ganancias
extraordinarias para sus fracciones clasistas dominantes
[2]
Modo de producción es según la teoría marxista, el
conjunto de las fuerzas productivas y las relaciones que las personas de una
determinada sociedad establecen entre sí para producir los bienes necesarios
para su desarrollo.
[3] doctrina
económica que fundamentalmente propone limitar la intervención del Estado en
los asuntos económicos.
[4]
Omar
Guerrero, Nueva gerencia pública: ¿Gobierno sin política? Revista Venezolana de
Gerencia, vol. 8, núm. 23, julio-septiembre, 2003, pp. 379-395
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