La ciudad, lugar de producción y consumo por excelencia en la economía
global, articula el espacio y la vida en un cuerpo viviente, en el sentido
descrito por Agamben (2006a: 11), es decir, su ejecución implica un gasto o en
su caso una inversión de recursos
públicos, es el parámetro para diferenciar estas dos opciones se trata de una
inversión que debe estar ligada a la mejora en la calidad de vida, del
bienestar social y de la capacidad de convertirse en un detonador de la reciprocidad entre derechos y
obligaciones en la participación social. Citado por (Sequera 2014)[1]
Idea por la que la vida misma queda subsumida en el capital y la
valorización del capital es producida por una sociedad entera incorporada al
trabajo, incluyendo todas las relaciones sociales y vitales en la relación
productiva (Negri, 2006: 22). En otras palabras, se trata de una intervención
sobre las condiciones de vida para modificarlas o normalizarlas (Foucault,
2006).
Mario Domínguez Sánchez afirma (2008: 8), en la sociedad posfordista los
espacios sociales, que escapan a la lógica de la explotación y la dominación
capitalista se han visto notablemente reducidos. Esto es debido a la
implantación de toda una serie de dispositivos, que hacen de las
reestructuraciones urbanas planificadas un mecanismo de disciplina de la
ciudadanía (Delgado, 2007: 54) en el espacio urbano.
Caracterizado por encarar los problemas buscando denominadores comunes y
por comprenderlos mediante el recurso de globalizar la realidad en pocos casos
simples, basándose en la universalidad de las necesidades: habitar, trabajar, circular
y recrearse, que se traducía posteriormente en funciones que, en base a
cuantificaciones estándar, se materializaban en el espacio.[2] A partir
de estos postulados, se analizarán los mecanismos de producción y consumo
Es entonces donde los espacios dirigidos a la cultura son espacios
sociales que escapan a la lógica de la explotación, pero que en la valorización
del capital se dota a la cultura, como producto de un trabajo, de significación[3], es
decir de abstracción, cifrada producida por valores y signos[4], dotando
al hombre de conocimiento y desarrollo, cuya investidura es la mejora en la
escala social, cuyos signos son el aprendizaje y la sabiduría. Vigotsky
considera el aprendizaje como uno de los mecanismos fundamentales del
desarrollo del hombre. En su opinión la mejor enseñanza es la que se adelanta
al desarrollo. En el modelo de aprendizaje, que aporta, es donde se desarrolla
el hombre en base al contexto ocupando un lugar central junto con la
interacción social, se convierten en el motor del desarrollo, de ahí la raíz de
valorización de la cultura en un sistema capital.
Actualmente la administración
depende de la creciente de apropiación[5] de los
espacios, por la falta de regulación de los bienes comunes y por la corrupción
del gobierno en materia de permisos. El futuro del espacio público, según
algunos estudiosos del tema (Banerjee, 2010:10) está proyectado en tres
tendencias: la primera está relacionada con la privatización y mercantilización
de los bienes públicos, con una retracción del papel del gobierno como
satisfactor principal de servicios públicos. La segunda está directamente
relacionada con el fenómeno de Globalización. La tercera con el cambio
vertiginoso de las tecnologías de comunicación e información que dan una
concepción y percepción distinta del espacio público.
Así, la administración pública (a través de los arquitectos y
reguladores del espacio) bajo una interpretación de Foucault, tiene por objeto
administrar y dirigir el funcionamiento de las ciudades, permitir y asegurar
distintas formas de circulación de la población, de las mercancías, etc. En
este proceso, la ciudad queda a merced de la vigilancia, de la inspección en
una búsqueda incesante de la ciudad ideal, donde las leyes gestionen el
comportamiento de la ciudadanía bajo dispositivos empleados, manteniendo el
riesgo sobre la población dentro de los límites aceptables para el
funcionamiento de la ciudad (Sequera y Janoschka, 2015).
Terán Guerrero (2017)[6] propone que, en México, al igual que en cada lugar
del mundo, es posible obtener una escala leal de propiedad donde se pueda
situar todo espacio:
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Espacio
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Propiedad
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Función
|
Uso
|
|
lugar
donde se encuentran los objetos y la infraestructura determinada para
realizar alguna actividad
Espacio
público, al espacio de propiedad pública
Espacio
privado de una sociedad se reconoce por ser en su mayoría pago, es
decir, para poder ser parte de este o tener algún producto o servicio del
sector privado debes pagar en dinero lo que valga
Espacio
privado también es el espacio, edificio o
propiedad que no pertenece al estado (y por lo tanto, no es
público)
|
Poder directo
e inmediato sobre una cosa, que atribuye a su titular la capacidad de gozar y
disponer de la cosa sin más limitaciones que las que establezcan las leyes.
La
propiedad pública es una propiedad que está dedicada al uso público y es un
subconjunto de la propiedad estatal.
La
propiedad privada son los derechos de las personas y empresas a obtener,
poseer, controlar, emplear, disponer de y dejar en herencias, capital, cosas
y otras formas de propiedad.
|
Actividad
particular que realiza una persona o una cosa dentro de un espacio
Función
privada es la actividad, llevada a cabo dentro de un espacio con fines
de lucro (empresa o compañía).
Función
pública, toda actividad temporal o permanente, remunerada u honoraria,
realizada por una persona en nombre del estado o al servicio del
estado o de sus entidades, en cualquiera de sus niveles jerárquicos.
|
Uso público, se entiende como el conjunto de actividades
recreativas, sociales, educativas o culturales que puede realizar el
ciudadano en los espacios.
Uso
privado se reconoce por ser en su mayoría pago, es decir, para poder ser
parte de este o tener algún producto o servicio, debes pagar en dinero lo que
valga
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Calles, parques
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Propiedad pública
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Función pública
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Uso público
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Edificios
de secretarias
De estado, delegaciones, edificios municipales, etc.
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Propiedad pública
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Función pública
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Uso administrativo estatal
|
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Tiendas,
cafés, bares, restaurantes
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Propiedad privada
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Función privada
|
Uso público
|
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Plazas
comerciales, establecimientos
Comerciales,
etc.
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Propiedad pública
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Función pública
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Uso privado
|
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Aeropuertos,
estaciones de autobús
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Propiedad privada
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Función pública
|
Uso público
|
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Casas
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Propiedad privada
|
|
Uso privado
|
Esta
escala, es fácil de entender dadas sus tres clasificaciones:
propiedad/función/uso[7]. Las
administraciones del espacio, en la actualidad son capaces de dividirse, en
tipo de propiedad público o privada, tipo de función público o privada, y para
su uso final público o privado para articular discursos sociales abstractos con
prácticas sociales cotidianas, que, en este caso, podemos examinar a partir del
modo de producción capitalista[8] situando nuestro tema eje provisión del espacio
público, con administración y funciones privadas, para el uso público.
Los equipamientos se definen como espacios construidos para responder a
usos y necesidades colectivas, predominantemente de uso público, su presencia
es fundamental para determinar su importancia, en la estructura espacial de la
ciudad o de sector de la ciudad, los cuales favorecen intercambios colectivos,
ayudan a la satisfacción de necesidades específicas de la región. Este conjunto
de necesidades colectivas de la población depende de sus niveles de
organización, así tendremos niveles municipales, regional, estatal y federal,
por lo tanto, el requerimiento urbano estará en función, de los distintos
grupos para los cuales estará enfocado.
Foucault sostiene que el espacio (público o privado) es siempre
disciplinario y expresión de relaciones de poder social.[9] el poder
es una relación asimétrica que está constituida por dos entes: la autoridad y
la obediencia, y no sería un objeto preexistente en un soberano usado para
dominar a sus súbditos, además es una situación estratégica que se da en una
determinada sociedad; el poder incita, suscita y produce.
Determinar quién tiene el poder social en la urbanización y la
construcción de espacio público, es complejo ya que depende en gran manera del
Estado como institución y la participación del sistema capitalista, para su
producción, distribución y consumo que será tan desigual, como el sistema lo
sea. Estructuras caracterizadas por la especulación, de necesidades sociales,
políticas y sociales, así como las nuevas condiciones de políticas económicas
globales, inmersas en la economía de los estados y municipios, que domina e
influyen, sobre los planes de desarrollo urbano, por no tener una base jurídica
y normativa apropiada, que avale toda la población, considerando sus
necesidades, demandas y posibilidades para mejorar los indicadores de bienestar
social, que justifiquen en la utilidad de los recursos en dichas instalaciones.
Espacios públicos de este tipo
pueden resultar especialmente adecuados para incrementar la vida social de un
área urbana, teniendo en cuenta que él o se ocupa cada vez más tiempo de la
urbanita, sobre todo de los más jóvenes. La vida social, en la calle ofrece mil
múltiples aspectos positivos, pues asocia con relaciones sociales[10] más
cálidas, a una experiencia de disfruto o descanso de diversos estereotipos
urbanos o posibilita un control de la información sobre la marginalidad y el
delito (Jacobs, 1961; Kaplan y Kaplan, 1987). Para investigar más a fondo esta
cuestión, es necesario un enfoque multidisciplinario del espacio, ya que el
espacio no puede verse como una capa puramente física (el objeto
arquitectónico), sino que también tiene una capa experiencial, social política
clara. (J. Jacobs, 2004)[11], es
decir dependerá de las condiciones dadas por estos tres aspectos.
Promover la cultura a través de espacios adecuados, para usuarios de la
región, que sugiere que, se requieren áreas, para gente en su mayoría joven, de
esta manera se fetichiza[12] al
espacio cultural, como factor que aleja los jóvenes del ocio y violencia, a
través del arte y la cultura, así como los valores que mejorarían la comunidad,
dotando de una serie de espacios, para su esparcimiento, adecuados para
apreciar, conocer e interactuar con las bellas artes.
Bajo este discurso esperanzador, con aires de sup0eracion, la mayoría de
la población acepta de inmediato los espacios dirigidos a la cultura esperando
que garantizasen el ejercicio y el goce de los derechos de las personas en
materia de cultura elevando el nivel social y cultural de los habitantes, así
como en algunos casos la prevención del delito.
[1]
Sequera Jorge, Ciudad, espacio público y
gubernamentalidad neoliberal-páginas 69-82
[2]
Domínguez Sánchez Mario - Trabajo material e inmaterial. Polémicas y
conceptos inestables, marco teórico y estado de la cuestión.
[3]
Significación en lingüística y semiótica, el
significado es el contenido mental que le es dado a un signo lingüístico. Es
decir, es el concepto o idea que se asocia a la forma sensible o perceptible
del signo y al objeto que representa en todo tipo de comunicación
[4]
Un signo es aquel que está en lugar del objeto al
que representa, y que por una relación convencional o de semejanza, evoca en un
tercero una realidad determinada para alguien que la interpreta.
[6]
Terán Guerrero Daniela Mariyet - Retos de la
Administración Pública frente a los arreglos institucionales del espacio
público 2017
[7] Terán Guerrero Daniela Mariyet (2017) Retos de la Administración Pública
frente a los arreglos institucionales del espacio público. Revista Electrónica
de lCentro de Estudios en Administración Pública de la Facultad de Ciencias
Políticas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México
[8]
El modo de producción capitalista es uno de los
modos de producción que Marx definió como estadios del devenir histórico,
definidos por un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y
una forma particular de relaciones de producción. el modo de producción
capitalista se caracteriza por la propiedad privada de los medios de
producción, la extracción de la plusvalía creada en la producción por una clase
de propietarios privados (referido como la explotación), trabajo asalariado, y
la distribución tanto de bienes de capital y de consumo bienes en una economía
principalmente basada en el mercado (referida como la producción de
mercancías).
[9]
Las relaciones sociales de poder son una multitud
de interacciones, reguladas por normas sociales, entre dos o más personas. Se
piensa en el poder no como un objeto que alguien posee y otros desposeen o que
esté localizado en los aparatos del Estado sino desde una perspectiva
relacional con una trama más compleja
[10] Relaciones sociales de
producción: en el marxismo, son las relaciones que entablan los seres humanos,
en cuanto agentes del proceso de producción; estas relaciones son necesarias
para poder llevar a cabo la producción de los bienes deseados, y son
independientes de la voluntad de los agentes productivos. Pueden tener un
carácter técnico o social.
[12] Fetichismo: es la devoción hacia
los objetos materiales, a los que se ha denominado fetiches. El fetichismo es
una forma de creencia o práctica religiosa en la cual se considera que ciertos
objetos poseen poderes mágicos o sobrenaturales y que protegen al portador o a
las personas de las fuerzas naturales.
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