El neoliberalismo global ha sido el proceso de
cambio que ha modificado profundamente los parámetros con los que se guiaba la
relación entre el Estado, iniciativa privada y la Sociedad civil. Este proceso,
ligado a la hegemonización mundial del neoliberalismo, ha generado intensas
transformaciones en los diversos campos
no sólo en los países
desarrollados sino también en los en vías de desarrollo, para muchos países,
especialmente los que están en vías de desarrollo, como es el caso de nuestro
país, el neoliberalismo inicia con la ruptura del modelo prevaleciente por más
de tres décadas: el modelo de modelo de crecimiento hacia adentro[1] o
también conocido como Estado Benefactor, desde la década de los cuarenta, la
estrategia de desarrollo en México, se sustentó en la Intervención del estado
en la economía, Subsidios a políticas educativas y culturales, Presencia de negociaciones colectivas, protección
del mercado interno, a través de barreras arancelarias y no arancelarias que
mantuvieron al aparato productivo virtualmente aislado de la competencia
internacional. El Estado, desempeñó un importante papel, al asumir un alto
grado de intervencionismo y regulación de la actividad económica, para los años
setenta se puso en evidencia la fragilidad del modelo de sustitución de
importaciones como proceso central del crecimiento económico, y con ello
desaparecieron las bases de estabilidad; manifestadas en aspectos como:
1)
El déficit público pasó a cumplir el papel de motor
del crecimiento, y éste a su vez, condujo a un fuerte deterioro de la balanza
de pagos.
2)
Al mismo tiempo, que el déficit externo como
proporción del PIB aumentaba, sus fuentes tradicionales de financiamiento (la
agricultura y los servicios) tendían a agotarse, lo cual obligó a recurrir en
forma creciente al adeudamiento externo.
3)
El crecimiento se vio interrumpido, por políticas
contraccionistas, la inflación y la incertidumbre que estas propiciaban,
abrieron la puerta a la especulación y la fuga de divisas.
4)
El esfuerzo del estado por recuperar el crecimiento
conducía a agravar los desequilibrios macroeconómicos, en su intento por
mantener el modelo en funcionamiento realizó la exportación masiva de petróleo,
más cuando se detuvieron, la situación se volvió insostenible y el país entro
de lleno en un período de crisis y ajuste estructural.
Al inicio de los 80 el fenómeno que se venía perfilando desde la década
anterior cumple su cometido, es decir; el modelo de desarrollo que
anteriormente había asegurado el crecimiento económico y la estabilidad
política en el México posrevolucionario estaba en crisis en el período
presidencial de Miguel de la Madrid (1982-1988), cuando tiene su aplicación la
estrategia neoliberal; inicia con la
venta y privatización de las primeras empresas paraestatales; el gobierno
federal tenía participación en 45 ramas de la economía, para el último año, su
participación abarcaba solo 23 ramas. En 1982, tenía el gobierno federal 1155
empresas, en 1988 poseía solamente 412.
En el período salinista el proyecto neoliberal se fue profundizando y se
plantearon con mayor claridad los principales postulados de la política económica
gubernamental, en ésta etapa; se propuso la eliminación de restricciones y
regulaciones, así como la apertura de fronteras para mercancías, capitales y
flujos financieros, considerando que los agentes privados tienden a ser más
productivos y eficientes que los públicos y que el Estado debe reducir su
participación para ser más eficaz y permitir que el sector privado sea el
encargado de la generación y producción de servicios e infraestructura, así
como una reinvención constante para generar riqueza, que han propiciado un interés mayor en las
asociaciones del sector público con el sector privado, la provisión oportuna de
infraestructura, espacios y servicios públicos.
Actualmente es inminente la generación espacios públicos y servicios por
parte del Estado y se han hecho cuantiosas inversiones con recursos públicos y
privados, cuya finalidad es la mutación de la estructura de provisionamiento
consistiendo en que el sector privado asumirá un papel más activo desterrando
la participación estatal y asumiéndolo como un proveedor de recursos dotando a
la sociedad de espacios públicos encadenados y derivados de prácticas
económicas de imposición global, espacios arquitectónicos que permitan el libre
lucro, áreas del capital con el único objetivo de dinamizar[2] el mismo
capital económico. La configuración espacial es una consecuencia de la
planificación urbana[3] y en ese
sentido, es que la utilización de los espacios públicos responderá a las
problemáticas discutidas por grupos sociales desde perspectivas de poder la
compresión espacio público, como un discurso político se expresa mediante
relaciones de poder[4],
lo cual supone una planificación urbana que radica en la construcción de la
ciudad desde la hegemonía de los sectores dominantes trasformando el espacio público,
como escala intermedia con lo privado y las instituciones políticas.
Es ahí donde se contraen
relaciones sociales[5]
idóneas para transformar, organizar y reproducir el espacio público,
caracterizado por la colaboración
pública y la planificación del supuesto beneficio económico, social y
cultural a través de la participación
privada, en la provisión del espacio que disfrazan la incertidumbre, que se produce al ejercer
el desplazamiento de obligaciones gubernamentales al capital privado, cuestión
que obliga a interactuar mediante códigos sociales[6],
políticas públicas, reformas y leyes preconcebidos con el fin de no quebrantar
la esencia de lo público.
En la premisa Marxista que sostiene que toda práctica humana trae
consigo una posición política[7],
por consiguiente, el sistema dominante, busca cambiar la percepción del espacio
público cambiando drásticamente, producto de la ocupación de los espacios que
tradicionalmente fueron asociados al ejercicio del ocio, recreación y
convivencia, transformando la historia subjetiva como lo son las tradiciones
regionales ideologías sociales y objetiva expresada en la apropiación de los espacios de
la ciudad a partir del desarrollo del consumo y la rentabilidad es ahí donde el
Estado como institución jugara un papel muy importante.
Si jerarquizamos y trasladamos a
los espacios públicos, en el contexto de la composición orgánica del
capital, Karl Marx en su obra El Capital[8]
denomina la composición orgánica del capital a la relación entre el capital
constante y el capital variable, es decir la relación entre la masa de capital
invertida en medios de producción y la invertida en fuerza de trabajo. La idea
central es que la Composición Orgánica del Capital es la expresión, o reflejo,
de la evolución (o revolución, como escribe Marx) en la relación que existe
entre la masa de medios de producción y la masa de la fuerza de trabajo que los
mueve.
Tenemos que el capitalista tiene que desembolsar su dinero en edificios,
máquinas, materias primas y otros materiales auxiliares. El valor de esta parte
del capital se transfiere a las nuevas mercancías producidas a medida que los
medios de producción se consumen en el proceso de trabajo. Esta parte del
capital que existe bajo la forma de medios de producción que no cambia de
magnitud en el proceso de producción, recibe el nombre de capital constante (c).
La parte del capital que se invierte en la compra de fuerza de trabajo se
denomina capital variable (v). Para sintetizar, aquella parte de la
capital invertida en fuerza de trabajo y que aumenta en el proceso de
producción se denomina capital variable como son los insumos, materias primas,
instalaciones, fabricas, talleres, salarios y todos los costos indirectos
asociados a la producción, por ejemplo aportaciones obrero patronales,
trasporte, etc.. (v).[9] Y se
puede explicar de la siguiente manera:
K=
Sucede que, a cambio de este capital invertido, el capitalista recibe al
final del proceso de producción un nuevo valor producido por el trabajador. El
obrero, escribe Marx, no lleva a cabo un trabajo doble en el sentido de que
por una parte añade valor al producto, y por otra, conserva su antiguo valor.
Estos son resultados diferentes que el trabajador rinde en el mismo tiempo,
aunque trabaja solamente una vez en el mismo lapso[10].
De esta forma, este doble resultado se explica únicamente por el doble carácter
del trabajo mismo, el de crear valor por un lado y el de conservar o transferir
valor por otro.
A medida que progresa la acumulación, sostiene Marx, aumenta la masa de medios
de producción movida por unidad de fuerza de trabajo, y esta revolución se
refleja en lo que llama “composición orgánica del capital”, esto es la relación
entre el capital constante y el capital variable. En términos de Marx: son
los cambios en la relación entre el valor del capital constante y el capital
variable, en la medida en que expresen los cambios entre la masa de los medios
de producción y la fuerza de trabajo.
La composición orgánica del capital cambia tanto por las variaciones en
la composición técnica como por las variaciones en los precios de los medios de
producción y de los salarios. Marx argumenta que en el desenvolvimiento de la
Acumulación de capital el desarrollo tecnológico e industrial, provoca el
aumento acelerado en la inversión en medios de producción (maquinaria,
edificios, materia prima, materias auxiliares, insumos) respecto a la inversión
en fuerza de trabajo, lo cual ocasiona un aumento en progreso de la composición
orgánica del capital y por consiguiente un descenso en la tasa de ganancia y
mejorar los costos del capital variable causa aumentos acelerados en el caso
contrario de las variables obteniendo mejores ganancias. Por ejemplo:
Mediante la teoría de Marx establecemos que la tendencia del capital a
aumentar su margen de ganancia hace referir que la empresa privada y las
instancias pertenecientes al estado buscaran reducir los gatos de la componente
del capital variable para que la productividad se eleve reduciendo los recursos
a invertir (recursos tanto públicos como privados) en el caso de
infraestructura y servicios que el mismo capital privada usara para reproducirse
creando fuertes vinculaciones entre el Estado y el Capital como los son las Asociaciones Publico
Privadas.
En el caso de las infraestructuras forman parte de un entramado que
soporta las actividades del modo de producción sean distribución intercambio y
consumo, por lo tanto, la tendencia permanente a reducir los costos del capital
variable para elevar la tasa de ganancia parece obligar a que los insumos bajen
de costo en beneficio del capitalista y en consecuencia disponer de recursos
para invertir en el aumento de capital constante. Al referir que la empresa
privada y las instancias de gobierno buscan reducir los gastos del componente de capital variable
para que la productividad se eleve reduciendo los recursos a invertir a través
de una asociación publico privada para lo que todo se refleja
reduciendo la inversión en objetos
arquitectónicos en este caso el centro cultural mexiquense
bicentenario donde la cultura funge como un elemento que se trasforma en mercancía que
debe orientase al mercado como componente de centros de desarrollo humano.
De este modo apreciamos como la infraestructura, es un medio facilitar
para aumentar los dividendos del capital creando servicios e infraestructura
donde este se desenvuelve y participa como método de distribución de la
riqueza, trasladando al espacio público a un carácter mercantil, inhibiendo las
características sociales que rigen su esencia y agregando agentes que faciliten
los comportamientos derivados del mismo modo de producción capitalista. Pero,
¿qué pasa en un país que necesita del capital para abastecer su propia
infraestructura?
En México y muchos otros países existe algo llamado deducción de impuestos,
que significa básicamente que puedes pagar menos impuestos de los que te
corresponden si eres capaz de demostrar que los gatos que hiciste fueron para
apoyar tus actividades en el trabajo o realizaste otro tipo de movimientos,
como donaciones y altruismo social. La ley de impuestos dice que si donas a una
asociación debidamente establecida puedes presentar tu recibo y deducir
impuestos en un porcentaje, de lo que donaste. Eso también es legal, válido y
no tiene nada de malo. Es una forma en cómo el gobierno te “premia” por donar y
así incentiva a que más empresas lo hagan. No obstante, cuando se realicen
donativos a favor de cualquier organismo relacionado directamente con el
gobierno, el monto deducible no podrá exceder 4 por ciento de los ingresos
acumulables.
De acuerdo al artículo 31 de la Ley Suprema de Impuestos sobre la Renta[11], las
empresas pueden deducir de sus impuestos, el dinero proporcionado para
construcción de obras sin fines de lucro (hospitales, centros de
rehabilitación, etc). En pocas palabras esto genera un recibo de deducción de
impuestos que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, para que la cantidad
en el recibo, le sea descontada a sus impuestos. Los principales impuestos que
pagamos son el impuesto al valor agregado (IVA) y el impuesto sobre la renta
(ISR). El primero es un impuesto indirecto con una tasa del 16% que se cobra
sobre el consumo de ciertos productos y servicios. El segundo es un impuesto
directo, lo que quiere decir que grava directamente las fuentes de riqueza,
como los salarios o las utilidades de las empresas.
El ISR, a diferencia del IVA, tiene tasas variables, que dependen de si
se trata de una persona moral (a quienes se aplica una tasa fija del 30%) o una
persona física (cuya tasa varía dependiendo del nivel de ingresos). Es en el
contexto del pago del ISR que hablamos de las deducciones de impuestos o, dicho
de forma correcta, de las deducciones de gastos. Éstas son todos los gastos que
la autoridad ha determinado que pueden restarse de los ingresos tenidos en el
ejercicio con la finalidad de pagar menos impuestos.
Los donativos en general la participación de la iniciativa privada en la
cultura, asuntos que están en el futuro de la agenda política nacional,
despiertan un sinfín de dudas y suspicacias por la falta de leyes que de manera
clara y puntual regulen el ir y venir de los dineros. De acuerdo con expertos,
es bien sabido que en México no existe evasión fiscal más "elegante"
que hacer donaciones deducibles de impuestos. En el medio de los contadores
circula la certeza de que a empresas poderosas les resulta más barato pagar a
bufetes de abogados y contadores para ayudarlos a evadir impuestos sin recibir
castigo. Desde hace lustros, en México se ha asomado el tema de la
participación de la iniciativa privada en la cultura. México se dispone de una
de las legislaciones "más generosas" para las instituciones dedicadas
a la filantropía, la carencia de mecanismos que regulen y supervisen los
donativos para la promoción cultural etiquetados con el concepto de donativo ha
sido una cuestión continua, la Ley del Impuesto sobre la Renta establece que,
en materia cultural, las asociaciones o sociedades civiles, organizadas sin
fines de lucro y autorizadas para recibir donativos, deberán dedicarse a alguna
de las siguientes actividades: a la promoción y difusión de música, artes
plásticas, artes dramáticas, danza, literatura, arquitectura y cinematografía.
También al apoyo a las actividades de educación e investigación
artísticas de conformidad con lo señalado en el inciso anterior; a la
protección, conservación, restauración y recuperación del patrimonio cultural
de la nación, en los términos de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas
Arqueológicos, Artísticos e Históricos[12] y la
Ley General de Bienes Nacionales, así como el arte de las comunidades indígenas
en todas las manifestaciones primigenias de sus propias lenguas, los usos y
costumbres, artesanías y tradiciones de la composición pluricultural que
conforman el país. A la
instauración y establecimiento de bibliotecas que formen parte de la Red
Nacional de Bibliotecas Públicas de conformidad con la Ley General de
Bibliotecas; y al apoyo a las actividades y objetivos de los museos
dependientes del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
El apoyo privado a la cultura, por lo menos de manera oficial y
certificado por la SHCP, aún es modesto, en México, el oscurantismo derivado de
los huecos legales y la práctica parece animar más a la petición de apoyos
oficiales por parte del sinfín de fundaciones y asociaciones civiles que
pululan en el país, que al patrocinio de los grandes emporios.
[1]
Este modelo tiene como base reducir las
importaciones, dando a sustituir el comercio exterior por actividades locales.
Dando apertura a la formación de empleos productivos, brindando un buen
crecimiento sobre la tasa nacional.
[3] Planificación
urbana es el conjunto de instrumentos técnicos y normativos que se
redactan para ordenar el uso del suelo y regular las condiciones para su
transformación o, en su caso, conservación.
[4] El deseo
de poder lleva al ejercicio de la política y el ejercicio de esta implica la
capacidad para imponerse sobre la voluntad de un grupo o individuo, a pesar que
de este se deba ejercer a la fuerza y contra la voluntad de quien o quienes lo
resisten (Weber: 1974)
[5] Relaciones sociales: son las
múltiples interacciones que se dan entre dos o más personas en la sociedad, por
las cuales los sujetos establecen vínculos laborales, familiares,
profesionales, amistosos, deportivos
[6] Códigos
sociales son una organización y una significación de la sociedad. La vida
social es un juego en el cual el individuo interpreta su propio papel
[7] Cassigoli
Armando, Villagrán Carlos: La ideología en los textos. México, Marcha Editores,
1982-1983. Volumen 1 277p.
[8] Marx,
Karl (1959). El Capital. Tomo 1. Fondo de cultura Económica. Edición en Español
de 1959. Reimpresión de 1995 capítulo 23 del tomo.
[9]
Doxrud Jan (2015), Karl Marx (5, El Capital):
capital constante, capital variable y plusvalía, historia de la economía
[12]
Ley federal sobre monumentos y zonas arqueológicos,
artísticos e Históricos nueva ley publicada en el diario oficial de la
federación el 6 de mayo de 1972
Comentarios
Publicar un comentario